Historia y descripción
La obra
La Virgen de la Soledad es una de las imágenes de mayor tradición devocional de la Semana Santa de Benavente. La talla actual data de mediados del siglo XIX y sustituyó a una imagen de devoción anterior que ya procesionaba desde comienzos del siglo XVII. La advocación de la Soledad alcanzó tal arraigo entre los benaventanos que la antigua Ermita de la Vera Cruz terminó siendo conocida como Ermita de la Soledad, donde actualmente se conserva la imagen. Su devoción trascendió durante siglos el ámbito estrictamente procesional, siendo invocada y sacada en rogativa ante situaciones de calamidad pública. En Semana Santa está especialmente vinculada a las Damas de la Luz y la Soledad, que la acompañan con sus característicos faroles. El Martes Santo protagoniza uno de los momentos tradicionales de la Procesión de las Tinieblas, realizando en la Plaza Mayor las venias ante Jesús con la Cruz a Cuestas. El Jueves Santo participa en la Procesión de la Santa Vera Cruz, cerrando el cortejo de pasos y recibiendo, frente al Hospital de la Piedad, el tradicional canto de la Salve.